domingo, 4 de marzo de 2012

PSICONEUROINMUNOENDOCRINOLOGÍA‏

Entrevista a: Stella Maris Maruso, terapeuta que aplica la psiconeuroendocrinoinmunología:
Tengo 55 años. Nací en Buenos Aires, donde vivo. Educo a personas que atraviesan crisis severas. Estoy casada y he criado cuatro hijos. ¿Política? Ayudar a los demás a vivir hasta el último instante. ¿Dios? No soy religiosa, soy espiritual: experimentar la trascendencia me sana

¿Cuántos pacientes?
Casi 30.000 en los últimos 30 años, con enfermedades de todo tipo, cánceres...

¿Cómo los ayuda?

No tratando de no morir, sino de vivir hasta morir. De morir bien.
¿Qué es morir bien?
Vivir hasta el último instante con plenitud, intensamente. Vivir más no es más tiempo, sino sentirte alegre por estar aquí y ahora.

¿Acaso no vivían antes de enfermarse?

¡Muchos agradecen que su cáncer les haya enseñado a ser felices, a vivir! La enfermedad es una oportunidad de enriquecerse.

Mejor que no llegue.

¡Pero llega! El dolor entra en todas las casas. ¡Y esto hay que saberlo! Deberíamos aprender desde niños que morir es parte de la vida, y a fortalecernos en cada contrariedad.

No nos lo enseñan, es verdad.

Al no aprender a dominar la mente, vivimos arrastrados por ella. Eso es malvivir. ¡La mente es demasiado loca para confiarle tu vida! Confíale tus negocios, ¡pero no tu vida!

¿Por qué no?

La mente va de excitación en excitación, te impide gozar la vida. Los médicos dicen que padecemos "síndrome de déficit de deleite": ¡no sabemos gozar de lo que nos da la vida!
Yo lo procuro.
Un 10% es lo que te pasa y un 90% es lo que haces con lo que te pasa.
Cuestión de actitud. ¿Cuál es la mejor?
Sentir pasión ante la incertidumbre de la vida, ante lo que sea que vaya a traerte.

¿Sea lo que sea?

Sí. Los psiquiatras detectan que hoy padecemos de neurosis
noógena: falta de responsabilidad y sentido de la propia existencia.

Pues sí que andamos mal.

Sí, pero la ciencia vanguardista trae buenas noticias: acudiendo a tu interior puedes obtener todo lo que necesites, producir endógenamente todas las drogas analgésicas, euforizantes... ¡Puedes aprender a sanarte!

¿Y prescindir de la medicina?

Hablo de la tercera revolución de la medicina: después de la cirugía y los antibióticos, llega la psiconeuroendocrinoinmunología.

A ver si me cabe la palabra en una línea.

Es la disciplina que integra psiquismo y biología, tras treinta años de investigaciones de sabios como Carl Simonson, Robert Ader, Stanley Krippner...

¿Qué postulan?

La interconexión del sistema nervioso central, el nervioso periférico, el endocrino y el inmunológico. Te lo resumo: ¡las emociones modifican tu capacidad inmunológica!

¿O sea que una emoción puede enfermarme?

La angustia ante lo incierto, el miedo, la desesperanza, el remordimiento, la rabia... ¡Cada una tiene su bioquímica! Y es venenosa, es depresora del sistema inmunológico.

¿De un día para otro?

La salud no es un estado: es un proceso, y muy dinámico. ¡Por tanto, siempre puedes reforzar tu salud si trabajas tus emociones!

¿Las trabaja usted con sus pacientes?

Sí. Hay pacientes ordinarios, sumisos a creencias establecidas, y pacientes extraordinarios, que generan creencias sanadoras.

Creer que puedes curarte... ¿puede curarte?

Hay un viejo experimento famoso: a cuarenta mujeres con cáncer de mama, el médico les contó que la quimioterapia las dejaría calvas. Luego, sólo suministró quimioterapia a veinte mujeres y dejó que las otra veinte creyesen recibirla...

Y no me diga que...

Sí, sí: el 60% de las segundas quedaron tan calvas como las tratadas con quimioterapia. ¿Qué modificó la bioquímica interna de esas mujeres? ¡Sus propias creencias!

Inducidas por el médico.
Lo que demuestra el enorme poder del médico. ¡El médico puede estimular con su actitud la capacidad autocurativa del paciente! Un hijo mío es médico: a él y a todos los médicos les ruego que jamás le digan a un paciente que su condición biológica es irreversible. Ese es el único pecado médico.

Pues hay diagnósticos que desahucian.

Son condenas: matan más que el tumor. Acepta el diagnóstico que sea, ¡pero jamás aceptes un pronóstico! Jamás: si abandonas la esperanza de mejorar, de luchar por tu propia salud..., activas el suicidio endógeno.

Pero sembrar falsas esperanzas...

¿Falsas? A mi padre le pronosticó el médico tres meses de vida por un diagnóstico de cáncer de próstata diseminado al hígado. Trabajamos juntos con amor, relajación, meditación, nutrición... y al año no tenía células cancerosas. Vivió 18 años más.

¿Qué dijo su médico?

"Milagro", dijo. Remisión espontánea. Desde ese día cerré mi empresa y me volqué a ayudar a otros como a mi padre. Y yo hoy vivo en la frontera del milagro: la remisión es un efecto colateral en enfermos que han abrazado las fuerzas de la salud, la vida.

¿Cómo han dado ese abrazo?

Sintiendo que la enfermedad enriquece su vida y que morir no es un castigo, ampliando el círculo de lo que les importa y poniéndose al servicio con amor por la vida que nos traspasa, escapando de su cabeza y empezando a sentir: a reír, a llorar... Se han permitido asombrarse y han experimentado estados de trascendencia.

¿Qué entiende por trascendencia?

Liberarte de tu historia pasada y del temor por la futura. La meditación ayuda mucho. Y eso cambia tu bioquímica: estás sano, ¡vives! Por el tiempo que sea, estás vivo.


El cáncer de su padre le enseñó cómo ayudar a miles de pacientes desde su Fundación Salud www.fundacionsalud.org.ar, en Argentina, avalada por científicos de primera fila que la invitan a la facultad de Medicina de la Universidad de Harvard a participar en seminarios de curación espiritual (sic): por aquí aún no nos suena, pero ella me asegura que será el nuevo paradigma médico, en el que el paciente dejará de ser visto como una máquina estropeada que tenga que ser reparada o desahuciada. Esta señora entusiasta me enseña que todo lo que como, pienso y siento va tejiendo mi salud, y que puedo aprender a tejer.


"Hay emociones que pueden matar y otras que te SANAN
(QUÉ EMOCIONES ESTÁS VIVIENDO?)

sábado, 3 de marzo de 2012

EMOCIONES Y SALUD - Medicina China -

Las emociones tienen un gran poder dentro de nosotros que debemos conocer, pues poseen el poder de darnos la salud o, de lo contrario, quitárnosla.

El ser humano es un ser integral compuesto de cuerpo físico, mente- emociones y Shen (Espíritu), cuando una de las partes está mal repercute en las otras, por ejemplo, si estamos siempre preocupados por todo, terminamos afectando al estómago y al bazo-páncreas; o también puede suceder que, como consecuencia de una hepatitis, estemos de mal humor ante la más mínima contrariedad.

La mayor parte de las veces sucede el primer ejemplo, solemos nacer sanos, y por complicaciones mentales- emocionales vamos enfermando, expertos conocedores del tema aseguran que esto sucede en el 99 por ciento de las veces, sólo un uno por ciento se relacionaría con el ejemplo segundo.
Según la Medicina Tradicional China, de una antigüedad constatada de cinco mil años, cada emoción básica se halla unida a un órgano.

- La cólera al hígado y vesícula biliar.

- La alegría al corazón e intestino delgado.

- La reflexión al estómago y bazo-páncreas.

- La tristeza al pulmón e intestino grueso.

- El miedo al riñón y vejiga.

Todos los órganos citados tienen unos canales dentro del cuerpo, a modo de autopistas o carreteras, por las que circula la energía, cuando nosotros nos estancamos en una o varias emociones, se produce el atasco de la energía, que con el paso del tiempo, dará lugar a la enfermedad dentro de ese órgano. Las emociones que nos dañan, por ser alimentadas, pueden ser variadas y dañar varios órganos al mismo tiempo.
No es que las emociones citadas en sí sean negativas, lo que sí lo es, es el quedarse anclado en esa emoción durante tiempo y tiempo (aunque sea a nivel subconsciente), por ejemplo el miedo a quedarse sin trabajo, a no tener casa, a quedarse sin pareja, va dañando nuestros riñones y será muy fácil tener infecciones renales o cálculos o lumbago, etc.
Es interesante e importante recordar que un problema de un órgano favorece la aparición de emociones exageradas o desproporcionadas.
Los más afectados suelen ser el corazón, el hígado y el bazo.

El corazón es el rey de todos los órganos y además controla la mente, por tanto cuando un órgano se halla desmandado en su función, termina dañando al corazón, producirá palpitaciones, pesadillas, insomnio, alteraciones mentales, manías, etc.

El hígado alterado produce depresión, mal genio, suspiros, tumores de mamas, ovarios o útero, dolor en los flancos, etc.

El bazo se manifestará con anorexia o por el contrario, exceso de apetito, vientre abultado, etc.
Nosotros somos los arquitectos de nuestra salud, es necesario trabajar sobre las emociones y la mente para recuperar la salud perdida.

Conclusión: EL PODER ESTA DENTRO DE TI (Louise Hay, metafísica)



AUTOSANACIÓN


COMIENZA  A ACARICIARTE… La mayoría de las veces en que la cabeza nos duele, se relaciona con algún sector de nuestro organismo. Presionando algunos segundos en estas zonas y/o masajeándolos despacito, podremos no sólo entender qué anda mal en nosotros, sino también curarnos el dolor.
Hay básicamente 4 puntos exactos que debe presionar durante unos 5 minutos para calmar... las graves jaquecas. Preste atención.

1. Por encima de las lagrimales y debajo de las cejas. Presione el huesito. Y mientras duele tome aire profundamente. Retenga unos segundos y exhale.

2. A los dos costados de la nariz, justo de cada lado de los orificios nasales. Si hunde sus gemas ligeramente, podrá notar unas cavidades craneales. Presione en ese punto con los dedos índice, colocándolos horizontalmente con respecto a la nariz. Mientras presione y duela, inspire profundamente. Retenga iluminando el dolor y exhale expulsándolo de su cuerpo.

3. Coloque un sólo índice de manera vertical en relación a la nariz, presionando justo sobre el hueso que sentirá debajo del pliegue que divide los orificios nasales y pegado al bozo, que se encuentra por encima de sus labios. Presione. Inspire y exhale.

4. Encima de su pera y por debajo de sus labios) siempre sobre la misma línea vertical de la nariz), intente encontrar el punto exacto de dolor. Sentirá que está presionando las encías inferiores, pero en verdad, estará conectándose con un nervio importante que conecta con la cabeza.
Aconsejo que también se estiren las orejas y estiren (haciendo monadas) sus rasgos faciales. Los puntos de las sienes suelen ser otro punto más habitual.

Si el dolor no pasa, entonces masajee su rostro en estos puntos que muestra el grafico hasta encontrar el meollo de la cuestión!
Solo manifieste el deseo de autosanarse y podrá conseguirlo. En 5 minutos podrá curarse el dolor de cabeza.

Tomemos conciencia de que somos PODEROSOS!!!


viernes, 2 de marzo de 2012

Autoestima




 Por un momento detente, obsérvate y piensa:

·        ¿Cómo te definirías a ti mismo?
·        ¿Qué cosas negativas tienes y quieres cambiar?
·        ¿Qué es lo mejor que tienes?
·        ¿Cuál es tu talón de Aquiles?
·        ¿Y tu fortaleza?

Todos tenemos una imagen de nosotros mismos, y esa imagen conforma lo que llamamos autoestima, la cuál será positiva o negativa de acuerdo con la forma en que nos percibamos, nos miremos y nos describamos.
Somos nosotros mismos quienes nos calificamos como buenos o malos, y según ese puntaje otorgado nos presentamos y nos predisponemos frente a la vida y a los otros. Si tu autoestima es pobre, seguramente te sentirás incapaz de alcanzar un mejor sueldo, un mejor trabajo, una casa más grande, un proyecto mejor; porque según el valor que te adjudiques, de tal forma funcionarás.
Cuando caminas y te mueves con seguridad, tu estima aumenta, se fortalece y pasas de ser un individuo pasivo a ser una persona activa. Dejas de autoboicotearte para entrar en la senda de la acción.
Afirma, valora tu ser interior, desarrolla una estima inquebrantable y pon en práctica esta ecuación: 
cuanta más confianza, más estima; 
cuanta más estima, más metas alcanzadas.

B.Stamateas